Besos en la Historia del arte

Publicado por Silvia Marquez en

Breve viaje de los besos en la Historia del arte

«El más difícil no es el primer beso, sino el último”

Paul Géraldy

Los besos tienen un significado en cada época, cultura y civilización. Hay fuentes que encuentran sus inicios en la India, esculpidos en el año 2.500 a.C en las paredes de los templos hinduistas de Khajuraho, templos característicos por sus esculturas eróticas.

Esculturas en templos de Khajuraho

La expansión del beso se importa a territorio europeo en el período clásico por las invasiones de Alejandro Magno. Se dice que el beso es fruto de una combinación cultural entre Grecia y la India durante las campañas militares índicas de Alejandro en el año 326 a.C

Cerámica griega de Erastés y Erómeno. En la Grecia antigua, un erómeese es un adolescente comprometido con un hombre adulto, llamado erastés. Muchos investigadores han indagado sobre si existía consentimiento por parte del adolescente o si eran prácticas perderastas, usuales en la aristocracia. Otros autores sostienen la idea que esa educación se basaba en otros valores principales.

En la literatura empieza a encontrarse el beso como símbolo de afecto, admiración y amor con textos como la Odisea de Homero y los escritos de Ovidio. El beso también aparece en la mitología griega, como la historia de Pigmalión y Galatea.

Jean-Léon Gerôme "Pigmalión y Galatea", 1980. Pigmalión, desesperado por encontrar a la mujer perfecta, decide esculpirla él mismo y sueña que cobra vida. Al despertar, la diosa Afrodita se apiada de él y convierte a su modelo en huamana. Este es el primer beso entre el escultor y su obra maestra, Galatea.

«Pigmalión se dirigió a la estatua y, al tocarla, le pareció que estaba caliente, que el marfil se ablandaba y que, deponiendo su dureza, cedía a los dedos suavemente, como la cera del monte Himeto se ablanda a los rayos del sol (…) Volvió a tocar la estatua otra vez y se cercioró de que era un cuerpo flexible y que las venas daban sus pulsaciones al explorarlas con los dedos.»

La metamorfosis de Ovidio 

No solo existen besos de amor, sino besos de traición como relata la Biblia con el beso de Judas a Jesús, traicionándole por 30 monedas. Giotto y Caravaggio, entre otros, relatan esto en sus obras pictóricas.

Fresco de Giotto "El beso de Judas", 1305. Considerado como los primeros besos en la historia de la pintura. Judas traiciona a Jesús por treinta monedas, y la señal para hacerlo fue un beso. Giotto es el primer gran artista moderno, incluso mucho antes del renacimiento.
"El beso de Judas" Caravaggio, 1602. Parece que Jesucristo es único que no se mueve dentro de esa escena dramática y caótica, sin oponer resistencia en contraposición a la violencia (como signo de espiritualidad)

Los besos tienen sus connotaciones según la época y cultura, tal como en España se dan dos besos, en Francia tres y en Rusia incluso hasta seis, no sabremos qué pasará tras la pandemia del covid-19 y cómo nos relacionaremos.

Los persas se besaban entre ellos en la boca, pero exclusivamente con personas de su misma jerarquía social, para así establecer compromiso y unión. Por otra parte, la cultura celta sostenía que los besos tenían propiedades curativas. En la Italia medieval si un hombre besaba a una mujer públicamente tenía que, inmediatamente, casarse con ella, al contrario de lo que pasaba en la nobleza francesa, en la que se podía besar a cualquier mujer, sin su consentimiento. Esto también ocurrió en la icónica fotografía «El beso» de Alfred Eisenstadt del fin de la Segunda Guerra Mundial. Lo que podría parecer un apasionado beso entre una pareja que celebra el fin de la guerra, se ha convertido en una de las fotografías más emblemáticas que existen, ya que la protagonista de la imagen, Zimmer Friedman, revela años después en una entrevista lo siguiente:

«De repente un marinero me agarró. No fue un beso, fue más un acto de júbilo para celebrar que no tenía que volver a combatir». Puntualizó que no pudo evitar que el hombre la estrechara entre sus brazos debido a su fuerza y que «no fue mi elección que me besaran». Zimmer Friedman

Estas declaraciones provocaron que, en 2014, la revista Time considerara la conducta del soldado como «un acto público de agresión sexual».

"El beso" de Alfred Eisenstaed. Fotografía capturada el 14 de agosto de 1945 en Times Square

Besos mitológicos...

“Alegoría del Triunfo de Venus” de Agnolo Bronzino. 1540- 1550. En él se representa a Venus sosteniendo la manzana de la discordia en su mano izquierda, y girando su cabeza para dar un beso a Cupido. El tema central de la pintura es el erotismo o el amor prohibido, que acompañado por la envidia y los celos producen consecuencias trágicas
"El beso" Antonio Canova, 1787-1793. Eros y Psyque. El autor plasma el momento en que lo divino y lo humano están a punto de unirse en un beso
Detalle de “El primer beso” William-Adolphe Bouguereau, 1890. Eros y Psyque de niños, representando la dulzura y el amor puro

Besos de amor prohibido...

"Romeo y Julieta en el bacón" Frank Diksee, 1884. Expresa una escena de romanticismo.
“El beso” Francesco Hayez, 1859. Amor secreto e invisible. Donde se ve un romántico e inofensivo beso, muchos italianos vieron la alianza entre Francia y los reinos de Piamonte y Cerdeña, que juntos podían derrotar a los austriacos. Esto se debe a los colores de la ropa: azul, rojo, blanco y verde, es decir, Italia y Francia unidas por un beso, un abrazo, una alianza,… Un amor secreto.

Besos adúlteros...

“El beso” Auguste Rodin, 1889. El beso representa a Paolo Malatesta y Francesca da Rimini, personajes de la Divina Comedia de Dante Alighieri. Cuñados en vida, los dos fueron asesinados entre 1283 y 1286 por Gian Ciotto Malatesta (esposo de Francesca y hermano de Paolo), quien los descubrió en un beso adúltero

Besos que crean hogar...

"Madre e hijo" Mary Stevenson Cassatt, 1897
“El beso” Constantin Brâncuși, 1907. Es casi una escultura abstracta. No se distinguen atributos masculinos ni femeninos, ambos se fusionan.

Besos con frutos... o los frutos de los besos

“El beso” Gustav Klimt, 1907. Representa los cánones del estilo Art Nouveau. Hombre y mujer parecen pertenecer a un mismo cuerpo y en la raíz de ambos crecen flores, símbolo de los frutos del amor.

Besos unidos por un trazo...

“El beso” Picasso,1969. Picasso tiene varias obras de besos. Este es una fusión íntima a través de dos cabezas unidas por una sola línea

Besos que te hacen volar...

“El beso”Chagall, 1915. La mujer de Chagall, Bella, decoraba toda la habitación con flores para el cumpleaños de él (así decía en su libro)

Besos surrealistas...

“Los amantes” René Magritte, 1928. Influencia (in)consciente de la imagen de la madre de Magritte muerta en el río, con la cabeza envuelta en su camisón blanco

Besos lésbicos

“En la cama: el beso”. Toulouse Lautrec, 1892. Es una serie que hizo sobre besos en la cama que eran tomados del prostíbulo que él frecuentaba. La imagen corresponde a dos prostitutas representadas de forma tierna

Besos expresionistas...

“El beso” Edvard Munch, 1897. La pérdida de identidad en la pareja se representa en la fusión de las dos caras en una sola

Besos publicitarios...

Roy Lichentsein “Beso V”, 1964. Pop Art

Besos en ruta...

“Amor en la carretera” Ron Hicks, 2012

“Amar es combatir, si dos se besan el mundo cambia” Octavio Paz

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3 comentarios

Rut · octubre 12, 2020 a las 2:29 pm

Qué bellos besos, qué ganas de retomarlos, cualquiera de ellos, en formato pictórico o escultórico

Marta Lorca · octubre 12, 2020 a las 6:29 pm

En lo preciosos que son todos esos besos. Gracias!

Miguel Hernandez · octubre 13, 2020 a las 7:39 am

Gran trabajo de investigación artistico

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